Con una economía estancada y un escenario político caldeado por los escándalos, no es frecuente que se registre en esta época un regocijo colectivo por parte de los panameños. La alegría nos la está ofreciendo una modelo y estudiante universitaria de ingeniería ambiental de 22 años, Justine Pasek Patiño, quien desde hoy llevará el cetro de Miss Universo 2002. Primera finalista en el certamen celebrado en mayo pasado en la isla de Puerto Rico, la panameña releva a la rusa Oxana Fedorova, oficial de policía, de 24 años, y a punto de doctorarse en Derecho por la Universidad del Ministerio del Interior de su país. Aún no está claro si renunció a la corona que había obtenido o si fue defenestrada por incumplimiento de contrato con la empresa a cargo del concurso. Le corresponderá a Justine completar el reinado de un año, que coincidirá con las fiestas del centenario de la fundación de la República y la celebración en nuestro territorio de la próxima edición del certamen de Miss Universo. Conocedora de las pasarelas desde los 16 años, esta joven de ojos verdes posee los atributos físicos y espirituales para atender los diversos compromisos, en su mayoría en el extranjero, de una Miss Universo. La reina de belleza ha conquistado la admiración y simpatía de sus compatriotas, y, de seguro, con su naturalidad e inteligencia, dejará en alto el nombre de Panamá.
Hoy por Hoy 2002/09/24
24 sep 2002 - 05:00 AM
