Por alguna misteriosa razón, hay personas que continúan rezagadas en el pasado. Se aprendieron las lecciones de la UNESCO durante la década de los años setenta del siglo pasado, sobre estupideces tales como el nuevo orden informativo, la soberanía de la información, las idoneidades y las colegiaturas obligatorias. Todo eso cambió tras el colapso de la llamada Cortina de Hierro, pero hay algunos que no quieren o no pueden entenderlo. La UNESCO hasta se siente avergonzada de las recomendaciones que antes hizo, y con razón. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ha censurado el anteproyecto de ley de prensa, calificándolo de discriminatorio y restrictivo de la libertad de expresión, porque es un claro retroceso en materia de libertad de prensa. Con diáfana claridad, la SIP advierte que en lugar de... cumplir con las promesas... de eliminar los aspectos restrictivos en la ley panameña, la Asamblea Legislativa ha encaminado ahora sus esfuerzos a revivir temas que ya había derogado, por considerar que limitaban la libertad de prensa y que intrínsecamente promueven la censura y la autocensura. La Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha pronunciado en varias ocasiones, en el sentido de que tales restricciones violan la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que, por cierto, ha sido suscrita y ratificada por Panamá.
Hoy por Hoy 2002/04/20
20 abr 2002 - 05:00 AM
