La Caja de Seguro Social (CSS) adquirió recientemente un millón de guantes de látex para uso del personal médico de la institución. Los defectos de estos guantes fueron múltiples: iban desde la contaminación hasta roturas que imposibilitaban su uso para fines médicos o de cualquier otra naturaleza. La CSS ha informado que los guantes fueron devueltos al vendedor, aunque durante semanas cientos de ellos fueron utilizados, incluso, en intervenciones quirúrgicas, con lo cual se puso en peligro la vida de pacientes y médicos. Pero al margen de su devolución, cabe preguntarse ¿cómo fue posible que alguien en la CSS haya recibido una mercancía en tan mal estado? ¿Cómo fue que esos guantes fueron repartidos a clínicas y hospitales de la institución, a pesar de que a simple vista se notaban sus imperfecciones? Fue así como empezó la secuencia de hechos que terminó con la vida de decenas de personas que consumieron un medicamento envenenado de la CSS. Es imperativo que los funcionarios sean más rigurosos en el ejercicio de sus labores. Son vidas humanas las que están en juego.
Hoy por Hoy 2011/05/14
14 may 2011 - 05:00 AM
