La expectativa que generó la reunión de los ex presidentes con el gobernante actual no fue poca cosa. Pero lo que salió de ese encuentro es un misterio, pues parece que hablaron de muchas cosas, pero solo eso, una conversación entre adversarios que, por ahora, no tiene mucha trascendencia. Esperábamos que tal encuentro generara algún indicio capaz de sosegar la angustia que vivimos con cada acción irreflexiva de este gobierno.
En vez de ello, tenemos detalles del menú y ni una palabra sobre lo que hablaron y no fue que hablaron poco: la tertulia duró dos horas y media. Lo que vimos fue a un ex presidente que está siendo investigado por blanqueo de capitales, a otro investigado por el caso Cemis –el mayor escándalo del país de los últimos años– y a una ex presidenta que nos debe muchas explicaciones sobre el uso de sus partidas discrecionales, entre otras muchas cosas, reunidos con un Presidente que no le gustó la idea de que los medios hubiesen estado presentes en esa cita. ¿De qué hablaron? Solo ellos sabrán.