Este gobierno se apresta a hacer uno de los debates políticos más importantes de los últimos años: ha sido su iniciativa hacer cambios a nuestra Constitución vigente y eso, señores del gobierno, atañe a toda la ciudadanía, de manera que el país entero les reclamará a los diputados de la Asamblea Nacional un debate serio, incluyente y honesto. No pueden seguir siendo únicamente los tontos útiles que solo sirven para contabilizar votos a favor de cada iniciativa legislativa que presenta el Ejecutivo. Su papel hasta este momento ha sido ese, y es lamentable porque suponen que las obras de infraestructura –y no su labor legislativa– serán las que les permitirán reelegirse, ignorando que traicionan la confianza de sus electores y que ello les costará la curul. Las reformas constitucionales requieren de sabiduría, no de caprichos, y demandan tolerancia, no autoritarismo. Todos estamos de acuerdo en que nuestra Carta Política requiere de profundas y numerosas reformas, y eso va más allá de la trivialidad de varios de los temas propuestos por el gobierno. Ojalá que esta vez haya sensatez.
Hoy por Hoy 2011/03/15
15 mar 2011 - 05:00 AM
