Hoy empieza el año escolar 2011. Serán meses en los que la educación panameña deberá afrontar grandes retos. Por un lado, los 62 centros educativos oficiales seguirán con la implementación de la transformación curricular, pese a la resistencia –casi sin fundamento– de los gremios magisteriales. Por otro lado, este año el cronograma escolar se dividirá en trimestres, lo cual aumentará 10 días al período normal de clases. Poco pueden hacer las autoridades de Educación por intentar modificar el sistema a fin de lograr mejores resultados, sin un verdadero compromiso por parte de educadores, padres de familia y, por supuesto, de los estudiantes.
Hay mucho por hacer y poca disposición de los actores para asumir sus respectivos roles. Los docentes deben saber que en sus manos, su actitud y conocimientos está el futuro del país y de su gente. A su vez, los estudiantes deben estar conscientes de que los ciudadanos nos desprendemos de millones de dólares para que, con los conocimientos que adquieran, lleven al país por derroteros de desarrollo y prosperidad. Ya es hora de deponer posiciones intransigentes y mirar hacia adelante.
