Hoy por Hoy 2011/01/31

La administración del presidente, Ricardo Martinelli, ha hecho de las contrataciones directas una práctica común. De este modo, alegando supuestas urgencias notorias, se dispensa de cumplir la ley en materia de contrataciones públicas. Sin embargo, con ello se afecta la libre competencia entre las empresas que tienen la capacidad de ofrecer obras y servicios a precios razonables. El gobierno parece haber olvidado que el verdadero espíritu de las leyes que regulan las contrataciones públicas es la búsqueda del bienestar común.

Para ello, el respeto a las instituciones que garantizan la transparencia en este tipo de actos es primordial. Después de todo, de nada servirá seguir firmado tratados para evitar la doble tributación, para el intercambio de información o reglamentar cuanta ley sea necesaria para salir de las listas negras, si antes no cuidamos los elementos esenciales de nuestra democracia. Es necesario que el gobierno examine con detenimiento el hecho de que el mejor camino para lograr precios justos solo es posible mediante actos públicos que garanticen total transparencia.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Cepanim: ¿cuándo iniciará entrega a herederos de beneficiarios fallecidos?. Leer más
  • La corrupción hace ‘lobby’ en Washington. Leer más
  • Gobierno busca frenar en la Corte Suprema la Policía Municipal que creó el alcalde Mizrachi. Leer más
  • Tren Panamá-David: Aeropuerto de Albrook operaría cinco años más antes de su traslado. Leer más
  • ‘Perdónenme’: Muerte de influencer conferencista Marie Claire reabre el debate sobre la salud mental en Panamá. Leer más
  • Exjefe de la DGI relata cómo funcionó la red que burló el E-Tax: estos son los funcionarios, abogados y sociedades investigados. Leer más
  • Residentes de Villa Lucre rechazan nuevos proyectos en terreno que reclaman como parque ecológico. Leer más