El Estado panameño está en deuda con Heliodoro Portugal y su familia. Condenado en agosto de 2008 por la desaparición forzosa de Portugal –a manos de militares panameños en mayo de 1970– el Estado ni siquiera ha pedido perdón, como ordenaba el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De hecho, la palabra “perdón” fue la gran ausente en el aquel patético acto de febrero del año pasado, organizado por el gobierno de Martín Torrijos, en el que supuestamente voceros a nombre del Estado reconocerían la responsabilidad en este hecho de sangre. ¿Cómo alguien puede decir que el Estado ya cumplió con el fallo? Tampoco se ha hecho justicia, pues los responsables de este crimen siguen libres en las calles. No parece haber una voluntad de parte de los gobernantes de cumplir con el fallo y mucho menos con los deudos de Portugal. Simplemente quieren ignorar el dolor de esta familia, que lleva 40 años tratando de que, al menos, se haga justicia. No hay lugar para las quejas ni excusa que valga. Bien citado está el Estado para que rinda cuentas del porqué no ha hecho algo para cumplir con el citado fallo.
Hoy por Hoy 2010/04/24
24 abr 2010 - 05:00 AM
