Desde la última vez que Panamá hospedó a los mejores atletas de Centroamérica y del Caribe han pasado 40 años, por lo que la iniciativa del gobierno del presidente Martinelli de proponer al país como sede de los IX Juegos Deportivos Centroamericanos nos ha colocado nuevamente en el mapa de las sedes deportivas de la región. El país le debe un aplauso a los miembros del Comité Organizador, encabezados por Edwin Cabrera, que durante meses trabajaron ad honórem para el feliz logro de este evento.
Hoy, en la víspera de la clausura de este importante evento, los atletas panameños han obtenido casi 50 medallas de oro en las 19 disciplinas que se realizan en esta faena deportiva. El talento atlético panameño ha demostrado ser innato, por lo que no apoyarlo no solo es una irresponsabilidad de los gobiernos, sino un crimen. Ahora toca dar mantenimiento a la inversión económica realizada en la ciudad deportiva y que los dirigentes deportivos dejen a un lado sus propios intereses, para que nuestros atletas continúen cosechando triunfos.
