La falta de una política ambiental en Panamá es evidente. El gobierno del presidente Martinelli no ha cesado de tomar decisiones que menoscaban los tesoros naturales de nuestro país; por un lado, lo que pareciera la inminente reapertura de Cerro Colorado; por otro, la falta de castigo para los criminales de Petaquilla y ahora la posibilidad de que se devasten unas 10 hectáreas del Parque Natural Metropolitano, para la construcción de la nueva sede de la Policía Nacional, demuestran el poco importa de esta administración para con la protección del medio ambiente y las graves consecuencias de su devastación.
Pareciera que los gobernantes - so pretexto de abrirle camino al progreso- han olvidado un tema fundamental para el futuro del país: el Canal de Panamá. Y es que, esta importante fuente de ingreso requiere de los bosques -que hoy el gobierno piensa destruir - para un funcionamiento eficaz. Es hora de tomar conciencia y no dejar que la avaricia e intereses políticos comprometan la herencia que merecen las futuras generaciones. Recordemos que el planeta es de todos. ¡Es nuestro deber cuidarlo!
