Iniciativas que busquen enriquecer el acervo cultural de los panameños, con experiencias que a la vez permitan descubrir el talento oculto de la población, son dignas del aplauso de toda la sociedad. Es por eso que la organización de eventos, como los festivales de jazz en Panamá y Boquete, merece el apoyo de todos, y de esta responsabilidad no se eximen las entidades gubernamentales.
La entrega desinteresada que hacen los organizadores para preparar estos festivales, permite a nuestros jóvenes y adultos disfrutar del talento de músicos de trayectoria nacional e internacional, y ojalá, llevados por la motivación, interesarse en la práctica de algún instrumento musical.
Los jóvenes panameños necesitan desesperadamente de más iniciativas como estas, para que la cultura llene el espacio que deja libre la falta de actividades deportivas y recreativas en sus comunidades. A las autoridades de turismo y cultura les recordamos que es parte de su labor educar a la comunidad, por lo que su apoyo a las actividades culturales, de cualquier tipo, debe ser incondicional.
