La séptima versión del Panama Jazz Festival sin duda se convierte en una my buena noticia todos los años. Se trata de una iniciativa de primera clase, enriquecedora y oportuna, pues nos da la oportunidad de expandir nuestra reducida cultura musical. Sus organizadores logran convocar, al mismo tiempo, a cientos de jóvenes estudiantes ávidos de conocimientos, que desean expandir sus fronteras. Los panameños también debemos sentirnos muy afortunados de tener a una gran cantidad de artistas extranjeros en nuestra tierra, cuyas composiciones son de una extraordinaria calidad.
Su talento será disfrutado por todo el que quiera escucharlos; pero también es motivo de orgullo que haya panameños entre ellos, de reconocida trayectoria y que ven en nuestra juventud un futuro prometedor. En los próximos días, Panamá se vestirá de gala y será el centro de atención de numerosas publicaciones extranjeras especializadas, que reseñarán conciertos, harán entrevistas y promoverán a Panamá como la capital del jazz de todo el continente. Pocas veces podemos decir esto, pero por una semana tendremos la oportunidad de disfrutar del primer mundo musical.