Según las declaraciones del presidente Martinelli, los candidatos de la lista proporcionada para la designación de los nuevos magistrados a la Corte no satisfacen necesariamente el perfil personal y profesional que se ha fijado para dichas vacantes. Si bien su decisión parece ser legal, no es consecuente con lo dicho en campaña ni al momento de constituir la comisión de selección. No obstante esto, esa decisión denota prudencia en su actuar, con lo que se indica la prevalencia de un sano sentido de lograr una acertada selección.
Es por ello que las expectativas creadas por esa conducta exigen que las designaciones que realice obedezcan a los mejores criterios de ejecutorias profesionales, así como de solvencia moral. Lo contrario le haría enfrentar un alto costo de su caudal político, que ahora requiere administrar con sumo cuidado, especialmente si tiene el propósito verdadero de terminar las reformas estructurales que ha ofrecido al país. Señor Presidente, solo esperamos que su decisión esté a la altura de las circunstancias, pues no llenar las expectativas creadas sería una conducta autodestructiva.
