Hoy los panameños tenemos buenas razones para celebrar. Se trata de que nuestro país, la tierra amada, cumple 106 años de haber logrado su independencia. Atrás quedaron las luchas por la reivindicación de la soberanía plena.
Ahora, la contienda patriótica se centra en la erradicación de la pobreza, en lograr una justa distribución del ingreso, una mayor apertura a la educación, la efectiva desmovilización de las pandillas nacidas con el cruel negocio de las drogas, mejores niveles de salud, intolerancia a la corrupción, sea pública o privada; en fin, a la creación de bienestar para todos los que amamos esta nación.
Como vemos, los enemigos de nuestra patria conviven en sus entrañas, forman parte de nuestro diario vivir. Por ello se requiere del esfuerzo denodado de todos los panameños, caracterizado por el empeño en un Panamá mejor. Que el gobierno vele por lo mejor para los gobernados y estos sigan los ejemplos de otros tantos panameños, que durante su vida aportaron a la construcción de este valioso país. De esta manera podemos sentirnos todos los días, orgullosos de ser de aquí, de ser panameños.
