La literatura es una de las manifestaciones que evocan con inequívoca elocuencia el esplendor de nuestra humanidad y el prodigio de nuestra imaginación. Ella revela la magia de la palabra, cuya composición se convierte en coloridas pinceladas de genialidad, vitrina de todo lo bello que puede haber en el ser humano, sello cultural de pueblos, naciones y continentes.
Rendir tributo a los máximos exponentes de nuestras letras es engrandecer nuestra propia identidad. Los ganadores del Ricardo Miró representan a ese equipo –muchas veces sin patrocinio– de panameños que se lanza a la aventura con la certeza de que se enfrentará a la adversidad. Su grandeza es, pues, doble y desde aquí la aplaudimos y festejamos.