Nuevamente los diputados nos sorprenden con su, al parecer, ilimitada capacidad para darle la vuelta a la Constitución y la ley, si de favorecer algún interés particular o político se trata. Y, por supuesto, todo gracias al poder de la aplanadora del momento. Antes, los señores del PRD, y ahora los partidos de la alianza gobernante. En esta ocasión se trata del caso de la ex legisladora Haydeé Milanés de Lay y la rocam- bolesca historia del lugar de su nacimiento.
Para resolver el problema de la nacionalidad de una copartidaria, nada mejor que una ley que, por supuesto, ha de ser de carácter retroactivo, aunque nada tenga de interés social y orden público, como exige la Constitución.
Con este nuevo proyecto que restituiría la inscripción del nacimiento de Milanés de Lay, también se colará una gran cantidad de inscripciones de nacimiento calificadas como fraudulentas por el Registro Civil. Cosa que, por lo visto, tiene sin cuidado a la bancada legislativa mayoritaria.
No importa cuántos argumentos se esgriman; lo cierto es que este proyecto de ley, así como la resolución que restituyó los derechos civiles al alcalde Bosco Vallarino después de haberle mentido a todo el país, viola la Constitución Política de la república de Panamá. Así de simple.