Es importante que en el debate nacional se mantenga la cordura. El enfrentamiento por los cambios tributarios a la Zona Libre de Colón ha ido escalando de forma poco conveniente. La Asociación de Usuarios de la Zona Libre pautó propaganda en los medios televisivos que prontamente fue desacreditada por el Gobierno Nacional. El mensaje que pretendían enviar los empresarios, poniendo por delante los puestos de trabajo generados en sus negocios, no aporta absolutamente nada a sus argumentos.
El resto de los empresarios del país –que también experimentan un entorno competitivo y tributan sobre sus ganancias- saben muy bien que en el mundo de los negocios los empleos no son caridad ni gestos de bondad, sino la necesidad directa de un oficio rentable. Al Ejecutivo, por su parte, le corresponde ofrecer a la ciudadanía la mayor cantidad de información posible que ayude a sustentar su propuesta. La firmeza cuando se busca la justicia impositiva riñe con el eslogan electorero. El populismo es mal compañero a la hora de gobernar, peor aún a la hora de buscar la equidad tributaria.