El PRD ha salido a acusar de “terrorismo judicial” las acciones que ha tomado el Ministerio Público ante uno de sus dirigentes. Para el partido de la “revolución”, que un fiscal decida –finalmente– actuar ante los aterradores desfalcos cometidos durante la administración de Martín Torrijos es un atropello inaceptable.
Y es que la alta dirigencia del PRD no entiende cómo es posible que quien se aproveche de su cargo para beneficiarse, y de paso llenarle los bolsillos a su familia y amigos, tenga que rendir cuentas, mucho menos terminar en la cárcel.
Después de todo, en este país reina la impunidad, hija de esa cleptocracia tan bien cimentada que legó la administración Pérez Balladares, que perfeccionó Mireya Moscoso y que alcanzó la excelencia con la Patria Nueva. ¡Y falta más! El día que el Estado empiece a recuperar las concesiones otorgadas a precios irrisorios a los favoritos del Presidente (o dadas a sí mismo), escucharemos al PRD reclamar por la seguridad jurídica y la protección a las inversiones. ¡La gran flauta!