El tema de las concesiones es algo que no puede esperar. Tal como iban las cosas, los gobernantes estaban dispuestos a entregar todo el país a cambio de migajas. Así, hay algunos empresarios que logran envidiables acuerdos con funcionarios sinvergüenzas para pagar centavos por sus concesiones y ganar millones en retribución.
Luego, cuando se habla de unificar las fórmulas para que todos paguen por igual, esos empresarios que negociaron a espaldas de la ciudadanía salen a reclamar justicia y a exigir la seguridad jurídica que negociaron con esos pillos del erario público, que utilizaron el ropaje de funcionario para montar prósperos negocios personales a costa de nuestras riquezas. No cabe duda de que existen personas que lograron concesiones en buena lid, pero lo que es inadmisible es que unos pocos quieran despojar a la mayoría.
Es por ello que debe llegar pronto la hora en que la justicia sea igual para todos. Y eso no significa otra cosa que el que se aprovechó de la riqueza colectiva empiece a pagar por ello, y el que lo permitió o lo alentó, también.
