La ilegalidad del PH Plaza Independencia no es la más grave de las patrocinadas por la administración Navarro-Salas, pero sí la más emblemática.
La violación a claras normas que protegen el Conjunto Monumental del Casco Antiguo es evidente. Ocurre en el corazón mismo de la Plaza Mayor y, como si fuera poco, abre la tenebrosa puerta a otro grupo de proyectos, aprobados irregularmente a inescrupulosos especuladores hace 10 años, que terminarán clavando torres en el único rincón de la ciudad que se ha salvado de la vorágine inmobiliaria que arrasó con el legado arquitectónico capitalino. Quienes aún tienen dudas de lo que ocurre, sería bueno que fueran de visita a la Plaza Catedral y vieran con sus propios ojos lo que allí se pretende construir... y que también piensen en lo que seguirá, luego que se permita continuar la obra.
La violación a la ley es convincente a primera vista y deja al descubierto la leguleyada que el promotor y Jaime Salas esgrimen para justificarla. ¿El cambio tan bien celebrado por la ciudadanía con las nuevas autoridades, no llegará a la Alcaldía?
