El llamado fenómeno de El Niño no pasará inadvertido: sus efectos –aunque se estiman menos dañinos que los causados en 1991 ó 1997– se empezarán a sentir este mismo año con largos períodos sin lluvias, especialmente en las zonas colindantes con las costas del Pacífico. Panamá parece haber tomado medidas preventivas, como el sistema de riego Remigio Rojas, en Chiriquí, sin embargo, se le imputan a este proyecto importantes deficiencias que encarecen la producción a la que se supone beneficia su uso. Obras como éstas –que les cuestan millones de dólares a los contribuyentes– deben ser el producto de una política seria, rigurosa y coherente con el desarrollo. Es por eso que el Gobierno debe revisar el destino que se le da a impuestos como el Feci –cuyo gravamen del 1% se cobra a todo préstamo personal o comercial– que se supone debe impactar directamente los sectores agropecuario y agroindustrial, pero del cual jamás nos han rendido cuentas. Ahora, con la anunciada llegada de la severa sequía, es momento para revisar oscuras prácticas del pasado y emprender una dinámica y efectiva política en pro del agro nacional.
Hoy por Hoy 2009/07/14
14 jul 2009 - 05:00 AM