Una enorme incertidumbre han generado las declaraciones de fuentes calificadas que dibujan múltiples escenarios frente a la demanda contra la proclamación del alcalde electo de la ciudad de Panamá, pues los ciudadanos se preguntan ahora si el 1 de julio habrá o no nuevo alcalde. Los magistrados del Tribunal Electoral tienen en sus manos la respuesta, y lo menos que se espera de ellos es información al respecto. Ya sea que el caso pueda o no ser resuelto antes del plazo, vale la pena dar las explicaciones pertinentes en uno u otro sentido.
Bien harían los magistrados en definirles a los ciudadanos de la principal comuna del país si deben esperar o no que el nuevo jefe del distrito tome posesión del cargo. No se trata de manifestar apoyo o rechazo al alcalde electo, se trata meramente de notificar a los capitalinos qué deben esperar y, por otro lado, darle tiempo a las autoridades actuales para tomar las previsiones necesarias a fin de evitar que se afecten los servicios municipales. Ello ahorraría suspicacias innecesarias en caso de que el nuevo alcalde no pueda tomar posesión a principios de julio. Una sociedad oportunamente informada, puede entender razones.
