Todos los políticos se llenan la boca hablando del impostergable compromiso con la educación. Pero es grande el trecho entre el dicho y los hechos. No ha transcurrido ni siquiera un lustro desde que trabajadores y empresa privada, en coordinación con el Gobierno, decidieron hacer una apuesta grande por la educación técnica. Era preciso, además de una fuerte inversión, confiar el esfuerzo a gente seria y comprometida con el desarrollo del país, alejada de la política partidista.
Así quedó blindado el Inadeh como institución, y se escogió a un hombre de trayectoria intachable, capaz y apolítico como garantía de profesionalismo: Juan Planells. Los resultados del esfuerzo bajo su dirección han sido encomiables, ejemplo de lo que podemos hacer en tan corto tiempo cuando nos empeñamos en una meta e invertimos los recursos inteligentemente. Son miles los panameños formados y que han experimentado una mejora en su vida. Pero ahora, la campaña electorera le ha pasado factura, cortándole a la mitad el presupuesto de este año. En otras palabras, se trunca literalmente por la mitad la educación técnica de 110 mil panameños, porque el PRD se gastó la plata del presupuesto en otras “prioridades”.
