Estupor, indignación, desprecio y vergüenza son algunos de los tantos sentimientos de repudio que compartimos la gran mayoría de los panameños, al enterarnos ayer del nuevo acto de “juega vivo” con que se autobenefició una garrulilla de diputados, con el beneplácito de la mayoría de la Asamblea. ¿Por qué nuestros impuestos tienen que sufragar los gastos de seguridad personal de ex funcionarios del Órgano Legislativo? ¿Cuándo llegará ese día en el que tengamos diputados que hagan leyes para beneficio del país y no para provecho de sí mismos? No conformes con los privilegios que han gozado durante estos cinco años, ahora pretenden ser una carga por cinco años más. Sería inaudito que el presidente, Martín Torrijos, sancionara este atropello.
Hoy por Hoy 2009/05/29
29 may 2009 - 05:00 AM
