Varios miembros del Gabinete designado del gobierno entrante revelaron que las arcas del Estado –en lo referente al renglón de inversiones– están prácticamente vacías, pues este gobierno no tuvo el menor escrúpulo en gastárselo todo en estos primeros meses del año, esos que fueron los que precedieron las elecciones del pasado 3 de mayo.
Y, como si el presupuesto de inversión hubiese sido poco para gastárselo, prácticamente aniquilaron el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano, pues lo dejaron sin presupuesto y sin dinero en sus cuentas bancarias. ¿Cuál es el propósito de dejar sin margen de inversión al nuevo gobierno? Si lo que pretende esta administración es hacer daño a la entrante, sepa que el mal no será para ella, sino para los miles de panameños que podríamos enfrentar situaciones inesperadas. Tanta irresponsabilidad de parte de las actuales autoridades es el reflejo de la mezquindad de mentes estrechas que se autoproclaman estadistas, pero actúan al fragor de la politiquería de barricada.
