Lo ocurrido en la Avenida Balboa pone en evidencia el desorden que hay en materia de construcción. Pareciera que no hubiesen leyes, reglas ni normas reguladoras, pues es palpable que este sector crece sin planificación; edificios cuyos planos se aprueban sin cumplir requisitos sobre tanques sépticos; obras que sobrepasan la altura permitida; la edificación de torres en lugares donde rebasan los límites de zonificación o la capacidad de la infraestructura de servicios existentes, y ahora este peligroso incidente que no tenemos idea en qué terminará. Es como si las autoridades estuviesen autorizando el caos. De hecho, se han convertido en cómplices activos de esa sensación de hostilidad que transmite la ciudad. Por ello, el poder de su autoridad la socavan con su propia firma, que aparece en cuanto disparate se les pone enfrente.
Hoy por Hoy 2009/05/07
07 may 2009 - 05:00 AM
