Tras casi año y medio de intensa campaña electoral, hoy 3 de mayo los panameños tenemos el deber cívico de acudir a los centros de votación para elegir a nuestro próximo Presidente. Nos corresponde también escoger a quienes –como diputados– encargaremos la tarea de elaborar las leyes y normas de convivencia social.
Por último, tendremos la gran responsabilidad de designar a los alcaldes y representantes a cargo del ornato y funcionamiento adecuado de nuestras ciudades para hacerlas “vivibles” y realmente amigables al ciudadano. Es por ello que hacemos un llamado para que con conciencia y civismo acudamos a las urnas, pues el sufragio no es solo un derecho, sino también un deber.
Un deber que nos permite luego exigir la debida rendición de cuentas y la transparencia en las actuaciones de esos gobernantes y sus autoridades, quienes están, además, obligados a responder ante la sociedad que los eligió. Asimismo, estaremos vigilantes para exigir a quienes ganen la contienda electoral, el cumplimiento de sus promesas de campaña, de modo que el futuro de nuestro país sea con menos violencia, y cuyo sistema de salud, transporte y educación sea digno de un país en crecimiento y progreso.