Con aterradora velocidad se ha ido extendiendo la tesis de que el Ejecutivo podría ordenar el traslado del feriado del 1 de mayo, que este año cae en viernes, al lunes siguiente. De esta forma, el domingo 3 de mayo quedaría en medio de un largo feriado, propiciando toda suerte de especulaciones políticas al respecto. La seriedad del torneo electoral que está por concluir amerita que el Presidente de la República, de manera tajante e inmediata, se pronuncie enérgicamente en cuanto al calendario laboral y despeje toda duda.Nuestra democracia no está para jugarretas de última hora, mucho menos para cálculos politiqueros sobre a quién ayudaría o perjudicaría incentivar el abstencionismo que, con astucia, se buscaría obtener. Las reglas hasta ahora han sido claras para todos y no hay espacio para “juega vivos”, menos aún de parte de un mandatario democráticamente elegido. Esperamos el pronunciamiento del Palacio de las Garzas.
Hoy por Hoy 2009/04/18
18 abr 2009 - 05:00 AM
