El paso dado por la nueva administración de Estados Unidos respecto a Cuba, es acertado. El presidente Obama ha ordenado cambios en su política comercial frente a la isla, cambios que paulatinamente deberán enfrentar finalmente la realidad de un embargo absurdo y fracasado, sostenido bajo falsas premisas por casi medio siglo. Al final, el bloqueo comercial ha servido de excusa a la dictadura de los Castro para justificar inhumanas medidas contra su población y sostener los sucesivos estados de emergencia que esconden el espectacular derrumbe del régimen. Varios factores deberán conjugarse para que los cubanos rescaten su libertad y dignidad, y, seguramente, un levantamiento total del embargo estadounidense, así como un fin a la imperdonable adulación y doble moral del resto de las democracias latinoamericanas, en algo podrán ayudar a la causa de Martí.
Hoy por Hoy 2009/04/15
15 abr 2009 - 05:00 AM
