Finalmente, la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico se ha pronunciando respecto a la lamentable afectación que está sufriendo la Plaza Catedral. Las autoridades no solo han señalado que la edificación que se construye, a todas luces “irrumpe de manera agresiva” el entorno y la volumetría del conjunto histórico de San Felipe, sino que menciona una investigación sobre una posible “aprobación indebida” de los planos. El tema, que ya había sido denunciado por la sociedad civil, es ratificado por el órgano rector del Casco Viejo, y es de gravedad. Un caso más que levanta graves sospechas sobre la forma como se violan claras disposiciones urbanísticas ante la mirada impávida y cómplice de las autoridades. No solo la ciudad de Panamá es triste ejemplo del contubernio entre la codicia privada y la corrupción oficial, sino que ahora los tentáculos buscan alcanzar uno de los pocos lugares que, con sus victorias y fracasos, lucha por preservar algo del pasado y autenticidad de la metrópoli. Ha llegado la hora de asumir responsabilidades e imponer castigos ejemplares.
Hoy por Hoy 2009/03/27
27 mar 2009 - 05:00 AM
