Un contundente pronunciamiento del Segundo Tribunal Superior de Justicia, ramo penal, confirma la postura infranqueable que hemos venido sustentando desde hace cinco meses, cuando revelamos a la ciudadanía que el ministro de Gobierno y Justicia –en funciones– había cometido un horrendo crimen por el cual no había enfrentado a la justicia. 38 años permaneció oculta la muerte a tiros del cabo de la guardia nacional Andrés García y este hecho punible había sido hábilmente velado en la más absoluta impunidad.
Este fallo afirma categóricamente que el sindicado Daniel Delgado Diamante no logró probar que fue previamente juzgado ni que fue sancionado ni mucho menos que fue absuelto por matar al cabo García. Ahora, ya pueden las autoridades hurgar en un pasado tenebroso que esconde toda la macabra componenda característica de un régimen opresivo que beneficiaba y protegía a los mimados de la dictadura. Estamos vigilantes y prestos para no permitir que impere el abuso del poderoso frente a la indefensión y el silencio forzado de quienes no gozan de las cortesías del poder.