El periodismo en América Latina sigue siendo una profesión de riesgo para quien la ejerce. Colombia vivió días aciagos cuando los periodistas eran blanco de los carteles de la droga, y ahora lo siguen siendo, pero de la guerrilla de ese país. El cruento ataque contra periodistas tiene otro escenario en el norte del continente, donde, según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), México es el país más peligroso para los periodistas, en especial para los que reportan las actividades del crimen organizado.
En los últimos tres años, en México ha muerto más de una veintena de periodistas, más de diez han desaparecido y docenas han sufrido agresiones o han sido amenazados. Pero lo más triste es que muchas de estas muertes quedan en la impunidad. De ahí que la SIP haya decidido enviar una comisión que dará seguimiento a estos crímenes para evitar que queden sin castigo. Con todo, hay valientes periodistas que abrazan la profesión a riesgo personal, simplemente porque no están dispuestos a doblegar sus conciencias ante el terror y la delincuencia.
