¿De qué vale que los candidatos a puestos de elección –presidente, diputados o alcaldes– entreguen sus listas de donantes al Tribunal Electoral (TE)? Lo que vivimos ahora, con el escándalo de las declaraciones de David Murcia, es precisamente la razón por la que hay que dar a conocer a la sociedad la identidad y el monto de sus donaciones a las campañas políticas.
Entregar esas listas al TE es lo mismo que encerrarlas. Los candidatos deben entender de una buena vez que la justificación por aceptar una donación se la deben al electorado, no a los magistrados del TE. Somos nosotros los que depositamos el voto de confianza en ellos y ninguna excusa para ocultarlas es valedera. Ya dejen de esconderse detrás de los magistrados.
