El Fondo Monetario Internacional (FMI) corrió a la baja sus proyecciones de crecimiento económico en todo el mundo, debido a la crisis que estalló meses atrás en Estados Unidos. Pero en Panamá, el Gobierno –pese a todas las advertencias– aprobó el presupuesto más alto de su historia, en el entendido de que el crecimiento se mantendrá.
Mala noticia es, sin duda, el nuevo pronóstico del FMI, porque Panamá está lejos de ser inmune a la crisis, considerando que nuestro principal socio comercial es, precisamente, Estados Unidos. Por el bien del país esperamos que este presupuesto, a todas luces electorero e irresponsable, no afecte el normal desenvolvimiento de los negocios del Estado, pues todo parece indicar que los egresos serán mayores que los ingresos.
