Hoy por Hoy 2009/01/13

Otro escándalo ha quedado en la impunidad gracias a la Corte Suprema. Se trata de la concesión otorgada en la administración de Pérez Balladares a la empresa Ocean Pollution Control, obtenida en la misma fecha en que se le concedió otra a Ports Engineering & Consultans Corp. (PECC).

Este último caso también fue una inmoralidad al comprobarse cómo se beneficiaron los propios funcionarios, que se otorgaron a sí mismos esta concesión. Ocean Pollution no es la excepción: se otorgaron –dice un salvamento de voto en este fallo– “derechos y prerrogativas exageradas al concesionario”.

Los magistrados Víctor Benavides –ponente del fallo– y Winston Spadafora –a quien Estados Unidos le revocó, por corrupción, la visa para entrar a ese país– ignoraron la opinión del Procurador de la Administración, que pidió anular el contrato “por ilegal”. Pero esa es la justicia en Panamá. Luego, esos magistrados exigen respeto, cuando ellos pisotean a los panameños con estos exabruptos que arropan con el manto de la justicia a los malhechores de cuello blanco.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Vacaciones en Nickelodeon: la denuncia que destapó la red de defraudación en la DGI. Leer más
  • Agroferias: IMA confirma lugares de venta para este jueves 16 de julio. Leer más
  • Cepanim: Jubilados anuncian que no se detendrán y convocan a nueva protesta para exigir reducción de comisión por canje. Leer más
  • Corte Suprema no renueva contrato a jueza pareja de imputado en operación Pandora. Leer más
  • Fiscalía analiza mensajes de Whatsapp para rastrear a otros implicados en red de fraude en la DGI. Leer más
  • PASE-U: Ifarhu explica cómo funcionará el nuevo sistema de pago con tarjeta. Leer más
  • Chapman sobre el fraude en la DGI: empresas de seguros y bancos han sido engañados con créditos fiscales. Leer más