Tanto se ha dicho para homenajear a las madres en su día, que cualquier cosa que hoy expresemos puede sonar a repetido. Pero, sin duda, más que las palabras lo que nos inspira son los sentimientos: amor, gratitud, ternura, compañía y nostalgia. Al final del camino de casi todos los seres humanos, cuando se hace el corte de cuentas de la vida, la mamá sale a relucir no solo como la persona que nos trajo al mundo, sino, además, como el más bello personaje de nuestra existencia. Quien está ahí cuando todos se han ido, cuando hasta los hijos nos han dejado.
Cuando hemos cometido errores y hemos caído. Esa persona es a la que hoy tenemos que rendir tributo, recordar y abrazar, si la tenemos al lado, porque quienes la han perdido saben que no hay mayor dolor que no haberle podido expresar a esa persona tan especial, cuánto se la amó. Feliz día a todas las madres que construyen el país con el amor y los valores que inculcan a sus hijos, porque así ayudan a construir una sociedad en la que sus integrantes entienden palabras tan sencillas y valores tan profundos como el respeto, el afecto y la solidaridad.
