Tras una desgastante y prolongada campaña política adelantada –que arrancó a principios de este año–, el Tribunal Electoral declara oficialmente hoy abierto el período electoral que culminará con los comicios generales del 3 de mayo próximo. Desde hace meses, los panameños somos testigos de que este proceso tiene tintes y elementos que nos hacen pensar que será aguerrido. Los candidatos se han atacado, llegando, incluso, al nivel personal.
De otro lado, la firma del pacto ético está en peligro, precisamente porque el pasado de un candidato puede ser blanco de críticas, y porque las inversiones del gobierno y su respectiva divulgación pueden ser interpretadas como propaganda política solapada. En todo caso, los candidatos tienen sus esfuerzos concentrados en hacerse el mayor daño posible mientras los ciudadanos hacemos el papel de espectadores. Nos preguntamos sobre sus propuestas o qué tipo de administración harán o con quiénes gobernarán o sobre la identidad de sus donantes En eso tienen que pensar. ¿Cuándo empezarán a hablarnos de ello?
