La emergencia que se vive en varias provincias de Panamá por el paso de un frente frío es motivo de alarma, no solo por los daños que ha provocado, sino por sus causas. Cada vez hay más evidencias de que el calentamiento global golpea los ecosistemas y modifica drásticamente el clima en lugares que hasta hace poco no presentaban alteraciones. Si bien los frentes fríos, producto del encuentro de masas frías y calientes, se habían presentado en el pasado, en esta oportunidad han sido particularmente fuertes en la región.
Los expertos lo han advertido en todos los idiomas: si no protegemos el planeta, esos cambios bruscos del clima serán cada vez más intensos y frecuentes. La clave es que la responsabilidad es compartida. No solo es de los Estados. Los ciudadanos del común también tenemos que poner de nuestra parte.
Debemos ser cada día más conscientes de que reciclando, ahorrando energía y protegiendo los recursos naturales, entre otras simples medidas, ayudaremos a preservar lo que aún nos queda de planeta.
