El presupuesto del Municipio de Panamá se acerca a los 100 millones de dólares. Ciertamente, la Alcaldía de la ciudad capital provoca un voraz apetito político entre el que resulte ganador y los que lo acompañen en su campaña.
Pero, a los que alimentamos las cuentas de la tesorería nos preocupa el hecho de que los que han sido beneficiados por los votos están o estuvieron más preocupados por su propio bienestar, que en el de los ciudadanos que les pagamos sus salarios.
Ello es así, porque cuando se compara la cifra de las inversiones con la de los salarios, queda claro que el presupuesto será consumido por estos últimos. Tan alto presupuesto supone mayores responsabilidades y los contribuyentes estamos en la obligación de exigir que se cumplan. Es hora ya de hacer más transparente la gestión alcaldicia y de que el alcalde nos justifique desembolsos e inversiones.
