De acuerdo con declaraciones del Presidente de la República, los recientemente aprobados decretos ley sobre seguridad nacional serán remitidos a la Asamblea Nacional para su respectiva ratificación.
El artículo 159 de nuestra Carta Política precisa que el “Órgano Legislativo podrá en todo tiempo y a iniciativa propia derogar, modificar o adicionar sin limitación de materias los Decretos-Leyes (sic)...”. Resulta claro, entonces, que los diputados tendrán la oportunidad –en bandeja de oro– de rectificar el rumbo y corregir lo que tiene tan molesta a la ciudadanía.
Todos esperamos que los diputados no se limiten a hacer el ligero maquillaje de siempre a las profundas transformaciones que pretende el Ejecutivo, pues no deben olvidar que están siendo vigilados por los electores, en especial ahora que andan en busca del voto para poder reelegirse.
Hay formas –menos militaristas– de hacer más funcionales las políticas de seguridad nacional y eso es lo que tienen que encontrar los diputados junto con la sociedad civil. Desatender la voluntad popular es un suicidio político.
