El diputado Franz Wever tiene de honorable lo que un desvergonzado. La burda y reprochable conducta demostrada hacia reporteros del periódico Mi Diario, solo ha logrado deshonrar a la delegación de los atletas panameños que participarán en las Olimpiadas de Beijing.
Su actitud de desprecio no es muy diferente a la del resto de los directivos del Comité Olímpico de Panamá (COP), que puso en peligro la participación de los deportistas en estos juegos. No hay duda de que el cambio de líderes en este comité no ha servido de nada, ya que solo tratan de aprovechar todo lo que pueden: viajes, dinero, diversión, con el único propósito de saciar lo que parecen ser sus más íntimos e insatisfechos placeres.
Entretanto, los atletas deben pagar las consecuencias de esas desmedidas ambiciones. Y qué pueden esperar los electores del circuito 8-7, con un representante como Wever. Ojalá no se les olvide esta grotesca conducta en las próximas elecciones, al momento de emitir el voto, a menos que quieran ver ese tipo de comportamiento en el pleno de la Asamblea Nacional.