La discusión está planteada: el gobierno PRD está decidido a imponer un nuevo régimen que dará mayor poder al Ejecutivo, afectará las libertades ciudadanas de manera importante y abonará al renacimiento del militarismo es este país.
La amenaza es grave porque la decisión ya fue tomada en Palacio y cuenta con el absoluto respaldo de los principales candidatos a elección del PRD que ven, en los militares, la única forma para disminuir la criminalidad.
Al resto de los panameños, que sufrimos las consecuencias de la dictadura, que sabemos que el remedio será peor que la enfermedad, y que estamos dispuestos a apostar por organismos policiales eficaces, bajo el mando civil, con capacidad de acometer a los criminales y sus actos como lo han hecho las grandes ciudades del mundo, nos corresponde ahora organizarnos ante las pretensiones del partido gobernante.
La lucha blanca tendrá que organizarse, bien sea para intentar detenerlos ahora o para revertir tan nefasto retroceso en la próxima contienda electoral.
