Mientras que el gobierno de Martín Torrijos se dedica a regalar bonos y a establecer subsidios, otros países de la región nos brindan ejemplos claros de la diferencia que hay entre el populismo fácil y la visión de país. Así, el Gobierno chileno acaba de establecer un fondo millonario para becar a 30 mil estudiantes en los próximos años para que vayan a formarse en las mejores universidades de Estados Unidos y Europa.
Con ello, Chile –que se encuentra a la cabeza en la región, en cuanto a desarrollo humano, y posee el menor índice de corrupción– está apostando un fondo de 6 mil millones de dólares en la iniciativa más perdurable que nación alguna pueda hacer: la educación.
Y lo está haciendo, al permitir que su juventud acceda a lo mejor de lo mejor. En menos de una generación, Chile verá los resultados concretos de su sabia decisión. Nosotros acá, seguiremos en la miopía tropical despilfarrando una suma equivalente en bonos pasajeros y subsidios irresponsables.
