La labor de la Policía y de la Autoridad del Tránsito es burlada por jóvenes panameños que, a pesar de los operativos realizados en años anteriores, han aprovechado su falta de control para volver a las calles a realizar las famosas “regatas”, comprometiendo la seguridad vial de la ciudad capital. Estas carreras deben cesar de una buena vez por todas. Las autoridades están obligadas a perseguir, investigar y sancionar a los responsables de estas carreras que, aunque las hacen en la oscuridad de la noche, ocurren en las narices de la Policía. Estos conductores, además de poner en riesgo sus propias vidas, amenazan con destruir la de terceros que nada tienen que ver con estas regatas cuyo fin último es vivir el placer de poner en riesgo la vida o unos cuantos dólares que solo sirven para seguir modificando sus vehículos. Estos jóvenes han puesto en ridículo a las autoridades, que dicen desconocer estas carreras. Si no pueden con estos conductores, ¿Qué podemos esperar de ellos en materia de seguridad nacional?.
Hoy por Hoy 2008/07/06
06 jul 2008 - 05:00 AM
