¿Al final, quién defiende los intereses del Estado? ICA pretende plantarnos unas islas artificiales sobre la bahía, negocio millonario que vuelve a disparar toda clase de dudas en torno a las grandes obras del Estado. No solo queda la Nación sometida a cláusulas gravosas, sino que estamos huérfanos de información y fiscalización sobre lo pactado. ¿Cómo es posible que en más de una década no se haya llevado a cabo una auditoría sobre los ingresos reportados por la concesión? La ciudadanía ni siquiera conoce el monto que ICA ha recobrado en peajes ni por el desarrollo inmobiliario de Punta Pacífica, para ahora pretender más rellenos. Quizás los llamados de transparencia que entonces se hicieron hubieran servido de algo. Pero la misma premura y hermetismo se repite ahora con la cinta costera, utilizando idéntica excusa a la de los corredores –que son necesarios para la solución vial de la ciudad- con pactos alcanzados a la sombra, y planos fuera del alcance de los medios. ¿Quién defiende los intereses del Estado?
Hoy por Hoy 2008/06/01
01 jun 2008 - 05:00 AM
