¿Cuánto nos cuesta mantener la planilla estatal? No es poco, de hecho, es demasiado. Para tener una idea, tómese en cuenta que el Estado destina la astronómica suma de 115 millones de dólares al mes para pagar esta sempiterna nómina, que asciende, según cifras de 2007, a unos 185 mil 500 funcionarios.
Es decir, no solo aumentó la planilla estatal, sino también el número de empleados, pese a que el presidente, Martín Torrijos, prometió cuando aprobó la reforma fiscal de 2005 que esta bajaría. El adelgazamiento supondría una reducción de 10 mil servidores públicos, pero pudo más el clientelismo político que la voluntad de hacer más eficiente al Estado.
Así las cosas, hoy tenemos una nómina pesada, con más grasa que musculatura. Y nada justifica que la planilla siga hinchándose. El Gobierno debe ser más responsable en el uso del dinero de todos los contribuyentes, pues ni es suyo ni puede disponer de él tan campantemente. Tanto dinero en la planilla no es más que despilfarro.
