Hoy por Hoy 2008/04/21

La seriedad de la justicia en Panamá solo se compara con una tragicomedia. Por un lado, los casos de alto perfil duermen plácidamente, escondidos en las gavetas del pupitre de algún juez. Caso emblemático: el de Adelag, en el que sufrieron pérdidas, calculadas en decenas de millones de dólares, 21 bancos y cerca de 60 pequeños ahorristas y acreedores. El resultado: la impunidad.

El tortuguismo hizo que nadie respondiera por esta pérdida. Por otro lado, la justicia también puede andar a velocidad de vértigo. Es el caso de Rodolfo Charro Espino, el famoso tío del Presidente, que en un par de meses fue sobreseído pues “reforestó” una minúscula parte de un tupido y enorme manglar que su ambición desmedida no tuvo reparos en despachar para ganarse una pequeña fortuna que él compró en centavos. La consecuencia: una vez más, la impunidad.

¿Qué hay detrás de estos casos? Ahí está el detalle.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Vacaciones en Nickelodeon: la denuncia que destapó la red de defraudación en la DGI. Leer más
  • Corte Suprema no renueva contrato a jueza pareja de imputado en operación Pandora. Leer más
  • Agroferias: IMA confirma lugares de venta para este jueves 16 de julio. Leer más
  • Marie Claire: Muerte de influencer panameña da la vuelta al mundo y ocupa titulares en medios internacionales. Leer más
  • Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones. Leer más
  • Títulos bajo la lupa: Unachi consulta si cuatro docentes deben devolver salarios. Leer más
  • Capturan a otra persona presuntamente vinculada a millonario peculado en el Ifarhu. Leer más