Poco edificante resulta el fallo que sobresee a Rodolfo Charro Espino, tras la devastación que hizo en manglares de Chame el año pasado. Según el juez que falló a su favor, "no se ha probado de manera fehaciente que exista daño irreversible al ecosistema".
Ello, pese a que en ese mismo documento señala que, bajo juramento, peritos corroboraron "el daño causado al manglar, al cauce de agua existente en el área, la destrucción y afectación al ecosistema de humedal". Es por ello que la devastación no se repara con la simple plantación de mangle, como sugiere el juzgador.
Peca de simplista, pues si nos apegamos a este precedente, se podrán echar abajo las selvas de Darién, y si alguien protestara, entonces se siembran algunos plantones y asunto concluido, ya que no habría mayor ruina al ecosistema. ¿Olvidó el juez la fauna terrestre y marina que dependía del manglar? El sistema de justicia fue puesto a prueba y una vez más falló.
