Como fecha de aniversario, para hoy está previsto que el escándalo de Adelag prescriba en los juzgados penales. Con plazos tan claros y definidos, ¿cómo puede ser posible que luego de seis años el caso simplemente muera? Los panameños y todos los que resultaron perjudicados por esta quiebra ni siquiera sabrán si hay mérito o no para sancionar, ya que el proceso –luego de seis años, y los reclamos del fiscal– ha prescrito en el despacho de la jueza. ¿Se trata de un monumental homenaje a la incapacidad, o una risotada a la impunidad? A la jefa del despacho judicial habrá ahora que pedirle cuentas, bien sea por una negligencia inexcusable o por su descarada complicidad. Los abogados de los implicados siempre intentarán retrasar, obstaculizar o favorecer a sus clientes, pero el juez, que cuenta con suficiente potestad para proseguir la causa, tiene una misión encomendada por la ley. Como dijo el presidente de la Corte Suprema, Harley Mitchell, la prescripción de este caso es un escándalo nacional, y que esta jueza continúe administrando justicia, la peor de las burlas.
Hoy por Hoy 2008/03/18
18 mar 2008 - 05:00 AM
