Panamá lleva años haciendo esfuerzos para perfilarse como uno de los destinos turísticos de la región. Es evidente que el trabajo ha rendido frutos y hoy el país se beneficia de una industria cuyo radio de acción abarca a decenas de miles de personas. Con todo, Panamá tiene mucho más que ofrecer, pero hay limitaciones que, de no ser atendidas, podrían alterar el flujo de visitantes, e incluso, llegar a frenar su llegada. Es necesario dotar al país de una mayor cantidad de habitaciones de hotel, por ejemplo, y preparar personal especializado, así como construir más infraestructura. En otras palabras, aumentar nuestras capacidades existentes. Se trata de un reto importante, pues ello requiere de inversiones de millones de dólares, de un cambio de actitud, de creer en una industria que crece en silencio, sin el ruido ensordecedor de una fábrica o el humo de las chimeneas. Pero lo que es más importante, hay que hacer del turismo un proyecto de Estado, con políticas claras y definidas. Sin ello, será una iniciativa más en un país sin rumbo.
Hoy por Hoy 2008/02/04
04 feb 2008 - 05:00 AM
